COMO AFECTA SU VIDA ESPIRITUAL
- La pornografía en el medio es una “violación, a través de técnicas audiovisuales, del derecho de privacidad del cuerpo humano”. (Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales, 1989)
- La pornografía le trata a usted (y a aquellos cuyas imágenes usted ve) como un objeto
- Esto es degradante a la persona humana, que es un sujeto y nunca un objeto
- Es un pecado, posiblemente uno grave
- Usted esta ayudando a una empresa multi-billonaria a “la producción y diseminación de estos materiales, no podrían continuar si no hubiera un mercado para los mismos, y aquellos que los consumen, no solo se dañan moralmente a si mismos, sino que contribuyen a la continuación de un negocio nefasto” (11, Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales)
- Si usted esta casado, esta violando un compromiso del matrimonio; si es soltero, no esta siendo casto
- Es una maldad moral y no hay razón que justifique su uso; por lo mismo, daña su relación con Dios
- Daña su habilidad para alcanzar control espiritual de si mismo
- Muchos la usan para masturbarse, que es una remoción de la intimidad relacional, y que también es un pecado; dañara su relación con Dios
- Aunque a veces se la llame “pornografía suave” la misma puede tener un efecto progresivo, que gradualmente lo volverá moralmente permisivo y personalmente insensible a los derechos y a la dignidad de otros.
- La exposición a pornografía puede formar hábito y llevarlo a buscar material perverso (14, Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales)
- Cuando la actividad sexual o la pornografía se utiliza para gratificación personal en lugar de una expresión de amor perdurable en el matrimonio, se convierte en un factor que contribuye a la desintegración de la familia como un ente integrante (16,Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales).
- Puede interferir con el crecimiento moral de la persona y el desarrollo de relaciones sanas y maduras, especialmente en el matrimonio y en la vida de familia, donde la confianza mutua y apertura e integridad moral personal son tan importantes (15, Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales).
- En los peores casos, la pornografía puede actuar como un agente incitante o reforzante, un tipo de cómplice en el comportamiento de abuso sexual, hostigamiento a menores, violación y asesinato (17, Consejo Pontificio de Comunicación Social)